En mi propio deseo de conectar con mi cuerpo de forma auténtica, compasiva y amorosa, aprendí que la desconexión es síntoma de algo más profundo: el sistema nervioso y el trauma.
Una explicación neurobiológica, pero también social sobre la salud, desde una mirada más integradora que se direccione hacia paisajes que nos entreguen alivio, claridad y –quién sabe– quizás más preguntas que habitar.
“Sacar capas que duelen y que se sienten reprimidas para descubrir una nueva versión de ti que sana, que se permite el disfrute y la conexión íntima desde la consciencia de la integridad y autenticidad. Investigar sobre tu propia sensación de seguridad y amabilidad, sobre los bordes que te sostienen y conversan con el afuera.»
Espacios para recuperar la confianza con tu cuerpo.
Conecta de forma amorosa y compasiva con tu cuerpo.